El nuevo programa de la Escuela de Ciencias de la Salud nace de la colaboración de más de 40 académicos, quienes buscaron desarrollar un magíster integral, que abarcase la rehabilitación de manera interdisciplinar.
Fecha: 13 de enero 2026
Son finales de 2018 y el académico Jorge Miranda, para ese entonces, académico de la carrera de Kinesiología UC, tomaba un vuelo rumbo a Texas para realizar una pasantía en rehabilitación en uno de los centros de Christus Health. Días antes, conversaba con su colega Javiera Fuentes, quien le mencionaba la idea de utilizar el conocimiento que adquiriese para un programa innovador entorno a la disciplina.
Es esta conversación, que nace colindante con el llamado de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2017 para afrontar los desafíos al 2030 en torno a la rehabilitación, fueron los primeros hitos de la construcción de un programa interprofesional, que fuera profesionalizante y que uniese a las disciplinas que formaban Ciencias de la Salud UC.
El objetivo de la OMS era fomentar la integración de la atención de rehabilitación de personas con discapacidad y afecciones crónicas como un servicio de salud esencial. Es ahí donde Javiera, Jorge y un grupo de académicos comienzan las conversaciones para lograr el primer magíster chileno que respondiese a esta necesidad con una mirada de atención interprofesional, donde todas las disciplinas pudieran abordar al paciente, conversando entre ellas para otorgar una mejor atención.
Un camino de desafíos
Las primeras reuniones de trabajo fueron realizadas desde kinesiología y fonoaudiología, pero bastaron unas pocas para darse cuenta que, para crear un programa realmente interdisciplinario, se debían incluir el resto de las disciplinas de las ciencias de la salud. Es ahí donde entra Nutrición y Dietética junto a Terapia Ocupacional. Miradas conjuntas que mantenían un objetivo: lograr que quienes tomasen el magíster, pudiesen comprender cómo congeniar las distintas carreras de la salud, desde el liderazgo y la innovación.
Una vez comprometidos los actores que darían vida a esta nueva oportunidad de desarrollo profesional, se tuvieron las primeras reuniones semanales cargadas de discusión y acuerdos “al inicio costó generar lineamientos comunes, buscando proponer cursos que le hicieran sentido a todos los profesionales”, indica Jorge Miranda al hablar sobre el desafío de su creación.
Cargado de nuevos desafíos, Jorge tuvo que dar un paso al costado del liderazgo del magíster; los mismos cambios de ello, una pandemia que afectó al mundo entero durante 2020-2022, obligando a las carreras UC a adaptar sus currículos y metodologías de enseñanza, ralentizarían el desarrollo del nuevo programa de Ciencias de la Salud.
Pese a los retrasos, la convicción de lograr contar con profesionales que pudiesen acortar la brecha y ser un aporte en los sistemas de salud era más grande. Ya en 2024 Jorge, en su última etapa y luego de la colaboración de más de 40 académicos, vuelve a asumir el liderazgo, acompañado de Carolina Fredes, Subdirectora de Postgrado de la ya nombrada Escuela de Ciencias de la Salud UC.
Una mirada de interdisciplina
“La Escuela desde el pregrado intenciona metodologías que permiten a los estudiantes abordar los problemas de salud desde la interdisciplina”, añade Carolina al hablar sobre cómo la institución tiene sus cimientos en la mirada transversal de las problemáticas de salud de la comunidad.
El magíster de tipo profesional, que otorga herramientas en torno a ejes principales, que se manifiestan en 11 cursos parte propia del programa, más otros optativos. En sus descripciones figura la innovación, ética aplicada, liderazgo y trabajo en equipo, discapacidad e inclusión, epidemiología y salud pública, el servicio comunitario y la rehabilitación en enfermedades crónicas no transmisibles, mencionando algunos.

Al finalizar el programa, este constará de un proyecto final enfocado en generar un espacio para que los profesionales, quienes identifican problemas relevantes en sus contextos clínicos, comunitarios u organizacionales, puedan tener las herramientas necesarias para llevar a cabo soluciones alineadas con las necesidades de las personas y sistema de salud. “Es un desafío muy bonito, un sello comprometido a beneficiar a las comunidades del país o también fuera de él”, añade Carolina.

“Este programa otorgará las competencias para generar proyectos de innovación que incorporen el uso de nuevas tecnologías y proyectos que mejoren la gestión y el desarrollo de la rehabilitación”, complementa Jorge a Carolina. “No sólo aspiramos a tener terapeutas ocupacionales, kinesiólogos, nutricionistas y fonoaudiólogos. Esperamos tener también trabajadores sociales, psicólogos, enfermeros, y todos los actores que son afines a ella”, cierra.

El primer programa en Chile, que es interprofesional en torno a la rehabilitación desde todas sus aristas, fue aprobado por el Honorable Consejo Superior durante el mes de diciembre de 2025, abriendo una nueva puerta que, bajo las palabras de la Directora de la Escuela de Ciencias de la Salud UC, “generará cambios concretos a nivel de la rehabilitación”.
Pontificia Universidad Católica de Chile 2026